Luego de una década de discreto éxito, el fenómeno de los blogs está marcando todo un periodo en la web. Hasta ahora, la presencia de los blogs ha supuesto una renovación del espacio digital ampliando su acceso y contenido. La ecuación de esta pequeña pero persistente revolución en la web parece bastante sencilla: los blogs ofrecen multiplicidad de contenidos, textos frescos y comunicación personalizada… justamente aquello que no brindan los sitios corporativos.

La novedad de lo viejo. Los blogs no son nada nuevo, ni siquiera son la plataforma más innovadora de la web, pero sí una de las que crece con mayor persistencia: se calculan más de 62 millones de blogs y diariamente se crean otros 175 mil. Entonces ¿cuál es su atractivo? Sin duda su contenido y, en especial, su relación con las redes sociales.

Cada vez que leemos en nuestras redes sociales cosas entretenidas, cómicas y que logran captar nuestra atención, es muy probable que se hayan originado en algún blog. Son contenidos en una amplia variedad de géneros que luego son compartidos en las redes. Los blogs originan un aumento permanente del tráfico de visitantes en la web al tiempo que alimentan de contenido a las redes sociales. Es el patriarca del contenido web. A su alrededor se organizan las jóvenes e innovadoras plataformas donde intercambiamos intereses diversos: servicios en facebook, fotos de productos por Instagram, quejas por twitter, etc.

¿Me conviene aventurarme con los blogs?

Siempre depende. La respuesta pasa por hacerse algunas preguntas: ¿tengo algo que decir o escribir?, ¿qué me interesa posicionar en mi blog?, ¿cómo se relacionará mi blog con otras redes y sitios web? Ahora bien, si la intención es potenciar tú marca ampliando el inventario de clientes, entonces este es tu sitio. Precisamente allí está la virtud de este viejo aliado. Ofrecer una plataforma inmensa y a relativo bajo costo para desarrollar estrategias de marketing digital, en palabras llanas: la posibilidad de acercarte a miles de potenciales clientes sin grandes ni costosas estructuras de publicidad.

La fórmula es sencilla. Desarrollar una web para nuclear la actividad de la marca, y desde ahí exhibir las bondades de tu producto o servicio, incorporando el formato blog para generar contenido de interés general capaz de atraer a lectores ávidos de información que son al mismo tiempo potenciales clientes. De acá en adelante, el rol de las redes será visibilizar y expandir tu presencia.

Siendo tan sencilla y exitosa la estrategia ¿por qué sigue habiendo resistencias? Además de los posibles prejuicios sobre la comunicación 2.0, un gran porcentaje de marcas fracasan por la ambigüedad de las metas y mensaje planteados, y en especial por la poca persistencia en el tiempo.

Retos de un bloguero

Perseverancia. Si no tienes tiempo ni disposición para documentarte y escribir sobre asuntos relevantes que los demás vamos a ver, entonces es mejor pensarse la idea del blog. Ya lo dijimos, la razón de ser del blog es generar contenido para que las redes sociales puedan compartirlo y visibilizarlo. Acá no vale improvisar, quizás sí en un blog personal pero no en uno profesional.

Creatividad. Hablar de cosas manidas de forma novedosa es la clave del ingenio. La creatividad requiere de hábitos para transformar lo conocido en expresión de asombro, por ello todo blog exitoso genera de forma permanente contenido que parece nuevo pero que en realidad son temas conocidos solo que abordados desde una perspectiva diferente.

Flexibilidad. Para adaptarse a los acelerados cambios que impone el mundo digital, y también para asimilar las variaciones en las demandas, gustos y exigencias de las diversas audiencias. Precisamente ha sido esta flexibilidad lo que le ha permitido al formato blog sobrevivir, reinventarse e incluso indexarse a las poderosas redes sociales.

Secretos del oficio

Hay detalles básicos que debemos procurar para garantizar el éxito de nuestro blog. Además de abordar temas creativos y estimulantes para los lectores, debemos estar atentos a estos detalles:

  1. Lo primero es un buen titular. El título no debe exceder de 40 caracteres y es mejor que contenga la palabra clave principal, y que esta aparezca al inicio. Evita crear falsas expectativas en el lector con titulares engañosos. El título debe anticipar el contenido del blog, y el tema debe quedar claro. Hay límites entre la creatividad y el sensacionalismo.
  2. Siempre elegir palabras claves para alimentar tu texto, de este modo estimulas el posicionamiento de tu blog en los principales buscadores. Busca más sobre redacción SEO.
  3. Crea listas de suscriptores. Una lista de suscriptores es uno de los activos más importantes de cualquier negocio en Internet. Más aún si tienes una buena relación con esos suscriptores.
  4. Mantente activo. Es importante mantener el ritmo de publicación. La fidelidad de los lectores se alcanza, entre otras razones, con publicaciones periódicas que despierten el entusiasmo de tú comunidad.

Ahora es tu turno…

Recuerda, cualquier marca capaz de entregar a sus usuarios contenidos útiles y personalizados, mejorará su reputación y visibilidad, y por lo tanto estará abonando el camino para consolidar su propio éxito en el mercado.

Contar con un blog y una estrategia de contenido favorece el trabajo de marketing en las redes sociales, ayudando a difundir las virtudes de la marca y gestionando una mayor aproximación con clientes potenciales. Además de ser una opción de bajo costo con alto impacto.

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